El amor es como Don quijote: solo recobra la cordura para morir. Quiereme en mi locura...

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domingo, 3 de julio de 2011

Anochecer. Capitulo 8.

Valor



¿Acaso estaba yo en un sueño? Mi mente se encontraba confundida y rápidamente entré en shock; Sharkan me miraba preocupado, sus hermosos ojos grises me mostraban que sentía tristeza y decepción a la vez.

-Pasa algo?- dije saliendo de mi estado y tomando su mano, la cual estaba tan helada que me hizo temblar.

-Aún lo preguntas- murmuró creyendo que no lo había escuchado - Me odias, no es así?

-No- dije mirandolo a los ojos -, estoy un poco asustada, nada de lo que tengas que preocuparte demasiado.

-Un poco? No preocuparme?- preguntó burlonamente -No intentes disimular conmigo, estas aterrada y lo sabes, sé que si pudieras me matarías, pero has escuchado sobre vampiros no?

Me quedé en silencio mirandolo, y al parecer, mi expresión fija y neutra lo molestó un poco, o demasiado, creo yo.

-Contesta!

-Si!- exclamé asustada por su grito terrorifico.

-Que has escuchado?

-Que... que ustedes no pueden morir...

-Continua- me instó.

-Que la luz del sol los quema y que duermen en ataúdes o algo asi...

-Primera, verdadera- me interrumpió -; segunda, falsa; tercera, falsa.

-Que?- pregunté confundida.

-Te falta un detalle.

-Que cosa?

-De que nos alimentamos?

-De sangre...

-Humana- finalizó la frase.

Entonces me alejé de él con cinco o más pasos, Sharkan, con un veloz movimiento, me tomó por la cintura y quedó tras de mi.

-Que... que qui... ee... res... hac.. eer?- pregunté temblando, de repente un escalofrío me recorrió toda la espalda hasta mi coxis, me estremecí.

-Estas asustada, no es cierto?- me susurró al oído.

-N... no, estoy... sor... rprendida

-De que?- se notó la confusión en su pregunta.

-De que... de que seas tan... tonto como para cre... creer que te odio o que estoy aterrorizada- dije sacando todo mi valor a flote, absolutamente todo.

Entonces tomé sus brazos alrededor de mi cintura y comencé a jalarlos para safarme de su agarre, pero éra inutil, su fuérza era realmente increíble, por mas fuérza que usaba para jalar sus brazos, no logré moverlos ni un centímetro.

-Porfavor, suéltame- le ordené rindiendome.

-No, huirías

-Que? No!

-Lo harías... estoy seguro.

-Suéltame!- Esclamé ya casi sin aire en mis pulmones - me... estas as... asfixiando...

El miró sus brazos y, al darse cuenta de que éstos me estaban oprimiendo el estomago con demasiada fuerza, me soltó.

-Lo... lo siento- dijo alejandose de mi.

-No te vayas- le grité y antes de darme cuenta, me encontraba tirada en el pasto debajo de él.

Me sobé la cabeza y exclamé un grito de dolor, mi compañeo se puso en pie para enfrentar a un lobo gigantesco de color rojizo, éste guñia mostrando sus gigantescos colmillos... al igual que Sharkan!

Me estremecí de miedo, comencé a arrastrarme hasta llegar a "salvo" tras de un arbol gigante y allí me arrecosté y comencé a sobar mi pierna, esta se encontraba fracturada, aunque por fortuna, no era nada grave, solo salia un poco de sangre de mi rodilla, un pequeño raspón.

-Katlyn!- escuché la voz de mi "amigo" vampiro llamandome.

-Me duele la pierna no me puedo...- no alcanzé a terminar la oracion, él ya se encontraba frente a mi.

Se arrodilló y revisó la herida.

-No hay nada de que preocuparse- dijo en un tono algo raro, parecía como si fuera a vomitar -, eres capaz de sanarte a ti misma?

-Si, creo, pero necesito mi mochil...- dicho eso, salió disparado como un rayo y volvió con mi mochila en sus hombros.

-No puedo estar mas aquí, avisame cuando hayas cubierto esa herida- dijo o mas bien murmuró, señalando el raspón en mi rodilla.

Salió disparado como una bala. Tomé un poco de gasa de mi mochila, un poco de isodine y una bolita de algodón, la cual unté con el medicamento, froté contra la herida (lo cual me causó bastante dolor, aunque no tanto para hacerme llorar), y luego, enrrolle la gasa alrededor de mi rodilla, tapando el raspón.

A los dos minutos, llegó Sharkan.

-Ya no huele tanto a sangre.

-Si, ya curé la herida- dije señalándo mi rodilla cubierta con gasa.

-Bien, dejame te ayudo con esa fractura de tu pierna.

-Como sabes que me la fracturé?

-Por el moretón allí- señaló mi pierna derecha -, ya los he vísto antes.

-Don...

-Porfavor no me preguntes donde, no quieres saberlo, esta bien?

-Bien- acepté.

Pasó un brazo por mi espalda y el otro por la parte trasera de mis rodillas y me alzó, me aferré de su cuello con miedo a caerme, aunque luego de recordar la impresionante fuerza que tenía, me tranquilizé, si me dejaba caer, seguro sería a proposito, no esono me calmaba.

Llegamos a un claro, miré alrededor y me dí cuenta que no se trataba del mismo claro donde habitaba la manada de hombres lobo, éste claro éra diferente, se encotraba rodeado por arboles, en lugar de matorrales o arbustos y una especie de casa-cabaña se encontraba a un lado, ésta era muy bella, la puerta de entrada era de madera tallada y las paredes éran de piedra perfectamente moldeada para cubrir la casa. Tenía algunas ventanas en el segundo piso y en el primero tenía dos, éra grande, para estar en un bosque.

-Ésta es mi casa- me dijo mi compañero.

-Es muy linda.

-Gracias, oye, quiero que sepas que lamento mucho haberte asustado, estaba un poco sobresaltado.

-Te entiendo, descuida, pero, porfavor se mas cuidadoso al tratar de protegerme de un ataque...- lo miré con inseguridad -eso éra lo que hacías?

-Si- me sonrió- entremos ya, quiero que conozcas a mi familia, además Dolly es una excelente enfermera, de seguro te ayudará con esa pierna rota.

-Dolly?- pregunté confundida.

-Mi madre.

Le sonreí y luego miré hacia el bosque, Genial, pensé más vampiros.

1 comentario:

Anónimo dijo...

AAWW QUE BUENISIMO CAPI :D
pss me gusto muxo tu cabecera
xD